Vivir de la Tele

Creación, guión y mucha tele

Menú Cerrar

El héroe clásico debe morir

Hércules vs Walter White

Hércules vs Walter White

Conocemos los arquetipos heróicos desde la lectura de los clásicos. Homero define al héroe (en griego, ἥρως) en base a sus hazañas extraordinarias, las cuales lo dotaban de valores de bondad y valentía. Ahora, dentro del mundo audiovisual y los constantes cambios circunstanciales de la sociedad y los nuevos escenarios, tanto en el mundo real como en el ficticio, el héroe clásico ha perdido sentido. Ha surgido una nueva figura, con ciertos rasgos similares a los de su antecesora, pero que se aleja de lo idílico y representa un reflejo más realista del universo en que vivimos.

Hemos asumido que nadie es bueno por naturaleza gracias a la experiencia de la propia historia, la literatura y, ahora, el cine y la televisión. Los protagonistas de la ficción suelen tener un destino y un fin que desarrollar a lo largo del relato y ningún héroe considerado como tal en la actualidad es héroe porque sí. Esto significa que el héroe contemporáneo, para ser calificado de esta manera, desempeña ciertas acciones para solventar necesidades propias (ya sea la protección de su familia, su beneficio económico o el bien común, del que también se aprovechará). Resulta extraño encontrar héroes, más clásicos que modernos, que luchen a cambio de ningún premio.

En la actualidad no hay damiselas a quienes rescatar ni monstruos contra los que debe luchar. El héroe contemporáneo encuentra nuevas tareas a las que hacer frente en el presente: desde solucionar conflictos familiares (prácticamente inexistentes en las histórias épicas clásicas) hasta lidiar con su ser. El problema de la identidad es clave para entender los comportamientos de los héroes en la actualidad. Los doctores Edisa Mondelo Gonzáles y Alfonso Alvarado Cuadrado, en su artículo Visiones contemporáneas del héroe de la Universidad Rey Juan Carlos, afirman que este individuo debe “encontrar su lugar en el mundo” para poder “dar un sentido a su existencia”. A lo largo de la ficción, en literatura, cine y televisión, se han creado personajes cada vez más imperfectos en lo que se refiere a la psicología. Ya no nos interesan los héroes perfectos, sin miedos ni obstáculos, no son creíbles.

La importancia de las aristas

Bruce Wayne está lleno de imperfecciones. Batman es uno de los héroes contemporáneos más representativos.

Las figuras clásicas protagonistas de las historias se han quedado desfasadas por la falta de caracterización secundaria del personaje. Los héroes arquetípicos no eran conocidos más allá de sus aventuras, sus canciones de guerra o sus dibujos donde podíamos verlo luchando contra monstruosas bestias. Ahora, no podemos conformarnos con saber que el personaje realiza cierta hazaña, sino que siempre queremos saber por qué la desempeña y qué obstáculos encuentra en su camino (no obstáculos como tal, sino los que respectan a sus circunstancias personales y a sí mismo). Todos los héroes contemporáneos están diseñados con un perfecto equilibrio entre las virtudes y los defectos. No basta con presentar una kryptonita, sino que en nuestro relato debemos explicar por qué le resulta tan dañina.

Gracias a la evolución de las series y su acercamiento al cine y al mundo del cómic, los héroes están muy presentes en la ficción televisiva. Además, la cercanía con el personaje ha comenzado a interesarnos más que las hazañas, más usuales en el género de ficción y fantasía épica. Ahora, el héroe contemporáneo vive en una casa común, tiene una familia normal, un trabajo aburrido y un deber que acometer. Si es una persona como tú y como yo, ¿cómo podemos reconocer al héroe en el escenario que ahora nos ocupa? Una de las características esenciales de esta figura en la actualidad es su desdoblamiento.

A veces, Walter White. Otras, Heisenberg.

Utilizando el ejemplo de Superman que, aunque se quede algo anticuado para algunas explicaciones, nos resulta perfecto para entender el desdoblamiento del héroe contemporáneo. Clark Kent, periodista tímido y que no destaca en la redacción del Daily Planet, se esconde en un despacho para cambiarse de ropa y convertirse en Superman, el salvador conocido por todos y famoso por su superfuerza y visión de rayos X. ¿Qué ocurre? El alter ego del héroe contemporáneo es un ejemplo de la búsqueda continua de la verdadera identidad y, el cambio de traje, la imposibilidad de asumir como propias ciertas características que pueden espantar a la sociedad no heróica. A diferencia con las figuras clásicas, perfectamente asumidas por los no héroes, en la actualidad se ocultan las virtudes que lo hacen distinto al resto del mundo. Sin embargo, a pesar de los artificios y la pretensión, el héroe solo es uno.

La distancia entre el físico y padre de familia Walter White y su alter ego, el narcotraficante Heisenberg, se hace explícita en el uso del disfraz (el sombrero negro y las gafas de sol); pero cuando aprieta el gatillo, cuando asesina, no lo lleva puesto.

Jorge Carrión, Teleshakespeare.

El héroe: infancia y madurez

Cualquiera se echaría las manos a la cabeza si, hace algunos años, considerásemos a un asesino como un héroe.

[…] la tendencia ha sido siempre dotar al héroe de fuerzas extraordinarias desde el momento de su nacimiento, o aun desde el momento de su concepción. 

Joseph Campbell, El héroe de las mil caras.

Uno de los primeros pasos que debemos dar cuando comenzamos a escribir un guión es el diseño de los personajes que ocuparán nuestras tramas. La estructuración de un background (un repaso biográfico desde el momento del nacimiento hasta que aparece en la historia que guionizaremos) resulta esencial para la creación del héroe contemporáneo. Uno no es héroe porque sí, sino que ciertos hechos de su vida o razones específicas lo han convertido en una persona especial. Por ejemplo, el oscuro pasajero de Dexter (o, para los que disfrutamos de la V.O., The Dark Passenger) comienza a desarrollarse cuando presencia el asesinato de su madre con tan solo tres años de edad.

La infancia también resulta esencial en el caso de los héroes clásicos. Heracles, hijo de dios y mortal, quedará marcado para toda su vida por su condición divina impuesta desde el momento de su nacimiento. Tampoco todos los héroes contemporáneos surgen por hechos vividos en la niñez, sino que deben evolucionar hacia la heroicidad por otros factores. Walter White había sido un hombre común hasta que le diagnostican un cáncer terminal y debe asegurar un futuro digno para su familia.

El factor de la niñez resulta útil para crear héroes desde cero. La tarea del background puede sernos útiles para enriquecer al personaje en cualquier caso, no solo para dotarle de factores detonantes para el ejercicio heróico en su etapa de madurez, sino para crear una personalidad acorde con sus funciones de adulto. No traumaticemos a nuestros héroes en vano.

Cuando hablé de los personajes en las series, creí necesario dedicar algún post a este fenómeno que me interesa especialmente. He tardado bastante en subir una entrada nueva, pero todavía estoy planteando la periodicidad del blog. Sigo escribiendo, sigo trabajando. Por favor, cualquier sugerencia que tengáis la recibiré encantada. Estoy deseando llenar este espacio de contenidos interesantes y útiles para todo el mundo. Muchas gracias por leerme.

© 2017 Vivir de la Tele. Todos los derechos reservados.

Tema de Anders Norén.